En su desespero por “sacar” de la crisis a PDVSA y la producción petrolera, el gobierno firma con petroleras “contratos de servicios” en condiciones que favorecen a estas empresas de acuerdo a las propias palabras de Maduro.
La Izquierda Diario Venezuela @LaIzqDiario_VE
Jueves 30 de agosto de 2018 01:30
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El ministro de Petróleo y presidente de PDVSA, Manuel Quevedo, suscribió 14 “contratos de servicios” de la empresa estatal con siete compañías tales como la Well Services Cavallino, Petro Kariña, Helios Petroleum Services, Shandong Kerui Group, Consorcio Rinoca Centauro Karina, Consorcio Petrolero Tomoporo y Venenca con el fin, de acuerdo a las declaraciones de este ministro, de “incrementar en 167% su producción en 14 pozos” ubicados en los campos Arecuna, SanviGuere, Orocual, Dación, Jusepín, Franquera-Moporo y Carito – Pirital.
De acuerdo a Quevedo, “la producción actual de los 14 pozos que serán intervenidos es de 384.000 barriles diarios y tenemos una oportunidad de incremento de 641.000 barriles por día y los llevaremos a 1 millón 25.000 barriles diarios, a través de una inversión de 430 millones de dólares”. Y que “las empresas que se están incorporando tienen allí las decisiones en campo, conjuntamente con PDVSA, para ir haciendo más eficiente el desarrollo de los campos que estamos ofreciendo”.
Según declaraciones de Maduro en cadena nacional este martes, el nuevo esquema “es un formato perfecto de ganar-ganar. Vengan a invertir”. Pero lo que no especificó es que toda esta operación, evidentemente el “ganar-ganar” (queriendo decir “todos ganamos”) en el “formato perfecto” es en verdad para las compañías petroleras, pues, de acuerdo al ministro de Petróleo, “a las empresas participantes le daremos toda la seguridad jurídica, todas las facilidades de inversión que será reconocida por PDVSA. De la producción de cada barril de petróleo se reconocerá una tarifa justa”. Agregando que “esta nueva forma de producción supone una oportunidad de negocios tremenda para las empresas nacionales e internacionales”.
Aunque Quevedo no se refirió a la tarifa que se le pagará a estas empresas por “el incremento de producción” e igual el comunicado difundido por PDVSA no informa de las condiciones ofrecidas a las compañías con las que se firmó estos acuerdos, tomando en cuenta el curso que viene llevando a cabo el gobierno de Maduro en materia petrolera y minería de dar cada vez más facilidades a las empresas extranjeras y “locales” de este sector, es fácil intuir el contenido de las “condiciones”.
Si partimos de las afirmaciones de Maduro, y de acuerdo al reciente paquetazo de Maduro y de que las petroleras están exentas de pagar el Impuesto sobre la Renta (ISLR) -alto totalmente lesivo a los intereses nacionales- así como pueden importar sin pagar ningún centavo en impuestos en todo lo relacionado para su “producción”, ya podemos imaginar cuáles serán los términos “ganar-ganar” de tales “acuerdos”.
Lo mismo podemos afirmar si partimos de lo aprobado a finales del año pasado votando la entreguista ley de inversión extranjera, así como otros mecanismos “legales” que han ido allanando el camino para los giros en materia petrolera orientados hacia el sector privado, así como en la explotación del Arco Minero del Orinoco, de grandes concesiones a las trasnacionales.
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Las autoridades petroleras y el gobierno, obviamente, buscan maquillar los rumbos petroleros, al afirmar que “el acuerdo de servicio conjunto establece el control de Petróleos de Venezuela sobre la comercialización del crudo”, y que “el plan de inversión y desarrollo se estructurará de manera conjunta entre PDVSA y las empresas prestadoras de servicios con la finalidad de garantizar el correcto manejo de los recursos naturales”. Agregando que: “dentro de las principales ventajas financieras de esta firma para la industria petrolera nacional destaca el pago en función de la producción entregada por el prestador de servicio, el flujo de caja libre para PDVSA y la entrega de aportes al Fisco de manera permanente gracias a este modelo de negocio”. Pero las políticas en materia petrolera tal como escribimos más arriba indican todo lo contrario de estas afirmaciones.
El asunto de estos esquemas no se queda en el área petrolera. Maduro, en su alocución presidencial declaró que “la próxima semana se realizará una ronda de negociaciones similares pero en el campo gasífero”, donde las facilidades para las grandes empresas ya vienen desde hace años. Siendo que el pasado 25 de agosto había declarado que “Venezuela es el paraíso para la inversión en petróleo, en gas”, al mismo tiempo que invitaba a la Shell internacional para que “invierta en Venezuela”.
Así apuntan ser de nocivos los acuerdos de contratos de servicios mediante los cuales el gobierno busca sacar de la crisis que atraviesa la producción petrolera y del resto de los hidrocarburos. Como es de conocimiento público, la producción de PDVSA, la principal fuente de divisas del país, ha caído a cerca de un mínimo en 33 años, llegando a niveles de 1,4 millones de barriles diarios de producción, en medio de una brutal crisis económica. Pero una crisis de la que es responsable una burocracia parásita y corrupta, estatal y militar, que hace negocios con la burguesía nativa e imperialista en detrimento de la empresa petrolera pública.
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Como vemos, el gobierno le toma cada vez más parte del programa a la oposición de derecha y a los grandes empresarios, aplicando políticas de ajuste que sólo que esta oposición los considera insuficientes, y cuestionan durante el salario de un dólar diario decretado de Maduro (justo en el umbral de la pobreza extrema que se calcula por debajo de un dólar por día) y los nuevos “controles” de precios, cuando en realidad significan que el gobierno está reconociendo los precios hiperinflacionarios.
Y el gobierno de Maduro tiene el descaro de llamarse de “socialista” con estas políticas, y más aún de “obrerista” cuando el pueblo trabajador ha venido pagando la agobiante crisis, y que ahora quiere que el pueblo trabajador le financie el paquetazo mientras exonera del mismo a empresarios y transnacionales, y les ofrece grandes facilidades de negocios.
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