En un partido parejo en el que la selección dirigida por Cúper controló los tiempos, el equipo charrúa se llevó el triunfo sobre la hora con un cabezazo de Giménez. Un 1-0 que le da tranquilidad a la Celeste.
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Augusto Dorado @AugustoDorado
Viernes 15 de junio de 2018 11:22
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“Vamo´arriba”, gritó con la potencia de una llamarada de desahogo el “Maestro” Tabárez desde el banco de Uruguay. Es que a los charrúas les costó mucho quebrar el arco egipcio defendido por Elshenawy, una de las figuras del partido. El cabezazo de José Giménez a los 89 minutos, tras un córner de rutina, llevó alivio a los simpatizantes de la República Oriental del Uruguay.
El partido fue intenso y parejo: pasajes de un primer tiempo en el que se midieron demasiado pero con buen control de la pelota, un segundo tiempo con Egipto más plantado y sólido. Pero cuando parecía que los nervios le consumían el tiempo a Luis Suárez y los suyos, llegó el cabezazo del central del Atlético de Madrid que selló el 1-0. Pocos minutos antes había avisado Cavani con un tiro libre que pegó en el palo izquierdo del arquero.
Sin Salah en cancha, el equipo de Cúper dejó una muy buena imagen (aunque le falta creatividad en los últimos metros) y si alcanzaba un empate no hubiera sido injusto. Pero Uruguay sacó a relucir su temple, conocido popularmente como “garra charrúa”.
Con este triunfo Uruguay se ubica escoltando a Rusia (con mejor diferencia de goles) en el grupo A y el próximo miércoles 20/06 enfrenta al en apariencia accesible seleccionado de Arabia Saudita. Si todo sale bien, entre mate y mate el público uruguayo empieza a soñar con los octavos de final. ¡Qué no ni no!