Cuando buscar trabajo se convierte en un trabajo, saber armar un CV es una cuestión de supervivencia vital.
No solo hay que saberlo diseñar, pegarle con la foto que elegís y poderlo redactar. Hay que ser pillo para saber qué cosas contar y qué partes de nuestra historia laboral es mejor censurar.
La realidad de la juventud precarizada encierra una contradicción: tenemos que ocultar a los ojos de los que queremos que sean nuestros futuros explotadores, la explotación a la que nos han sometido muchos antes. Como si quien nos entrevistara no pudiera imaginarse la historia de rebotes, injusticias y despidos por la que nos ha tocado pasar. Como si no fuera lógico que, ante el maltrato, alguna vez nos hayamos defendido. Saben que probablemente ya fuimos víctimas de otros chupasangre como ellos, sin embargo uno tiene que disimular en su CV la inestabilidad y la explotación a la que ha sido sometido.
En fin, este es un espacio para que nos cuentes eso que pasa, cuando buscar trabajo se convierte en un trabajo y cuando armar CV o distintos tipos de CV, se convierte en una especialidad.
Contanos tu historia, la mentira más grande que dice tu currículum, la referencia que nunca podrás poner y por qué, el consejo que podés aportar a quien está en la misma. Contanos también esa historia de lucha o enfrentamiento a la patronal, de la que nunca podrás hablar en una entrevista de trabajo, pero por la que sentís orgullo y quisieras compartir por acá.