Hasta el 31 de diciembre estuvo vigente la excepción del IVA a los alimentos básicos y desde el 1° de enero el impuesto volvió a aplicarse para los productos de primera necesidad.
El gobierno acordó con las grandes cadenas de supermercados una aplicación menor al 21% establecido por la ley, pero otros canales de venta como mayoristas y autoservicios que no fueron parte comenzaron a trasladarlo a los precios, lo que implica un aumento del 21% desde el viernes de la semana pasada.
Según datos del INDEC más de la mitad de las leches y productos derivados se comercializan en puntos de venta que no son supermercados, mientras que el 42,6% se venden en las grandes cadenas.
Así los lácteos que son un alimento fundamental para la alimentación sobre todo de los niños y niñas serán aún más inaccesibles, con un incremento que va desde los $ 45 a los $ 60.
Caída del consumo, peor alimentación
Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina de fines de 2019, la demanda anual por habitante cayó a 176 litros y es la más baja en 29 años.
Los profesionales de la salud recomiendan consumir 2 porciones de lácteos por día en niños y al menos 3 porciones para adolescentes y adultos. De esta forma, se cubren las necesidades diarias de calcio que tiene el organismo.
La leche y sus derivados no son los únicos alimentos básicos en los que impacta el aumento con la vuelta del IVA. A sólo cinco días de volver a regir, productos básicos como la yerba, el aceite, entre otros, ya suman aumentos muy superiores al 7 %. |