Si bien no hay una fecha clara para la presentación de este listado represivo, algunos aspectos fundamentales del manual son la identificación previa de convocantes a manifestaciones, aumentar la utilización de drones y cámaras corporales, según el gobierno para buscar transparencia.
Pero se olvidan totalmente de todas las pruebas existentes contra efectivos de Carabineros por violaciones a los derechos humanos en la rebelión, o las pruebas contra el paco que mató a Francisco Martínez en Panguipulli y que ahora se encuentra con firma quincenal y arraigo nacional.
Los pacos nos siguen reprimiendo en las manifestaciones y en las poblaciones, nos matan por no mostrar el carnet, empujan jóvenes por puentes, violan a nuestr@s compas en las comisarías y son los responsables materiales de que hoy existan presos políticos por montajes de esa institución nefasta, como el de Mauricio Cheuque, pero los pacos asesinos y torturadores se mantienen libres, gozando de total impunidad y llenos de comodidades con la plata que les da este gobierno empresarial.
¡NI UN PESO MÁS A LOS PACOS!
La institución de Carabineros debe desaparecer, ya demostraron ser una organización creada para proteger los intereses de los ricos, esos que han saqueado nuestro país y nos tienen en la miseria de la cesantía y los contagios.
El 2020 se otorgaron $13.000 millones a un total de 25.000 pacos (incluso 9.000 más de los autorizados), siendo premiados con nuestros dineros, por la represión al pueblo chileno y mapuche; mientras a quienes estuvieron combatiendo la pandemia y salvando vidas, les dieron un mísero bono de $200.000 que no alcanza para cubrir las necesidades de un hogar.
Que los fondos destinados a reprimir y torturar estén a disposición de resolver las demandas de la población, salud, educación, pensiones, trabajo y vivienda. |