Mientras el presidente chileno, Sebastián Piñera, daba en el Congreso el último discurso en su mandato, en las calles de Valparaíso cientos se han movilizado denunciando a su gobierno, y exigiendo la libertad de las y los presos políticos de la revuelta de 2019.
Mientras desarrollaron las manifestaciones, la policía reprimió brutalmente con gases lacrimógenos y lanza aguas, impidiendo el derecho a manifestar.
En su discurso Piñera no solo defendió a la policía, sino que se mostró en contra de la ley de indulto que se discute en el Congreso para liberar a los presos políticos. Negó, así como ha venido haciendo la derecha y también la oposición nucleada en la Concertación, que existan presos políticos en Chile.
Organizaciones sociales y de izquierda han llamado a redoblar la movilización para conseguir la libertad, exigiendo a las organizaciones como la CUT (Central ünica de Trabajadores), sindicatos y movimientos sociales una movilización masiva y unitaria por la libertad a los presos políticos, exigiendo que la Convención Constituyente decrete ésta como su primera medida.
El gran centro de su cuenta pública ha sido los problemas de seguridad pública. A esta hora, según Publimetro, de todo su discurso hay 3 párrafos sobre la crisis política y la rebelión popular, 21 párrafos para la violencia en manifestaciones y seguridad pública, y solo 1 párrafo para las demandas sociales. Más allá de algunas medidas simbólicas que buscan dialogar sobre todo con las clases medias como el matrimonio igualitario, se trata de un discurso cuyo mayor eje está puesta en seguridad, repitiendo el libreto de la derecha estos últimos años.
En este marco se tiró contra la juventud que se moviliza y señaló que “en Chile no hay presos políticos” de la revuelta, defendiendo a la casta de fiscales y jueces que han puesto tras los barrotes a cientos de jóvenes, así como miles de procesados.
Señaló: “En Chile no hay presos políticos, porque en Chile no hay ninguna persona que esté privada de libertad por sus ideas. Hay personas privadas de libertad, por decisión de tribunales independientes, por delitos graves como homicidio frustrado, lanzamiento de bombas molotov, incendio con resultado de muerte y otros. En consecuencia, nos oponemos a una ley de indulto o amnistía. Debemos dejar que la Fiscalía y el Poder Judicial cumplan su misión, respetando el debido proceso, de acuerdo al Estado de Derecho".
Piñera sigue el libreto clásico derechista, discurso que también ha tenido Luis Almagro, jefe de la OEA (ese ministerio de colonias del imperialismo yanqui), libreto que también ha seguido la vieja Concertación.
No solo hay que repudiar este hecho, sino que es más necesario que nunca, ante la oposición de Piñera y la derecha, de la Nueva Mayoría y de jueces y fiscales, desarrollar la movilización unitaria y masiva para liberar a los presos de la revuelta. La CUT y los sindicatos debieran tomar esta pelea y llamar a movilizarse junto a las y los familiares de lxs presxs y sus organizaciones, exigiendo a la Convención que no puede sesionar con presxs de la revuelta, y que tome como primera medida su libertad inmediata.
El presidente Piñera da su último discurso presidencial ante el parlamento, con guiños hacia figuras de los gobiernos de la ex Concertación y apelando a la "mantención de la democracia". Se trata de un discurso que apunta a la unidad de los partidos políticos del régimen ante el fenómeno electoral que se presenció hacia la conformación de la Convención Constituyente.
"Estos pilares que construimos juntos durante 30 años, que también dejaron grietas y personas postergadas, son el punto de partida que nos permiten hoy reflexionar sobre el Chile y la misión compartida que debemos emprender", señaló Piñera.
Pero uno de los centros del discurso presidencial ha sido los problemas de seguridad pública. Más allá de algunas medidas simbólicas que buscaron dialogar sobre todo con las clases medias como el matrimonio igualitario, se trata de un discurso cuyo mayor eje está puesta en seguridad, repitiendo el libreto de la derecha estos últimos años.
En este marco atacó a la juventud que se moviliza y señaló que “en Chile no hay presos políticos” de la revuelta, defendiendo a la casta de fiscales y jueces que han puesto tras los barrotes a cientos de jóvenes, así como miles de procesados.
El presidente señaló: “En Chile no hay presos políticos, porque en Chile no hay ninguna persona que esté privada de libertad por sus ideas. Hay personas privadas de libertad, por decisión de tribunales independientes, por delitos graves como homicidio frustrado, lanzamiento de bombas molotov, incendio con resultado de muerte y otros. En consecuencia, nos oponemos a una ley de indulto o amnistía. Debemos dejar que la Fiscalía y el Poder Judicial cumplan su misión, respetando el debido proceso, de acuerdo al Estado de Derecho".
Piñera sigue el libreto clásico derechista, discurso que también ha tenido Luis Almagro, jefe de la OEA (ese ministerio de colonias del imperialismo estadounidense), libreto que también han seguido los partidos de la vieja Concertación.
Es más necesario que nunca, ante la oposición de Piñera y la derecha, de la Nueva Mayoría y de jueces y fiscales, desarrollar la movilización unitaria y masiva para liberar a los presos políticos de la revuelta.
|