Antes de haber arribado al acuerdo Hector Daer y West Ocampo ya habían confirmado que quedaba levantada la medida de fuerza que habían llamado para el jueves 29 de julio, el paro nacional de 24hs con movilización, no se realizó por acatar la conciliación obligatoria para descomprimir la bronca de las y los trabajadores de la primera línea que le siguen haciendo frente a la pandemia.
Sanidad era uno de los pocos sindicatos que todavía no había podido cerrar la discusión paritaria por la intransigencia de las cámaras empresarias de la salud con Belocopitt a la cabeza, quienes reclaman poder aumentar los aranceles de las prepagas para trasladar el costo a los usuarios. La FAPS presentó una manifestación empresaria en la que se dejó por escrito que dicen “... los incrementos de los aranceles a favor del sector prestador por parte de los financiadores, constituye una condición necesaria y excluyente para la aplicación de los acuerdos paritarios alcanzados”.
Finalmente, los empresarios de la salud lograron su cometido: según se publicó en el Boletín Oficial, tendrán un 41,6 % de aumento en 4 cuotas acumulativas.
Un aumento salarial que no alcanza
El acuerdo se da luego del reclamo de una "recomposición salarial urgente" del 45%, que se convirtió en la demanda que canalizó un enorme descontento desde abajo que desbordo en muchas clínicas y sanatorios, los cortes, paros de 4hs por turnos y asambleas convocadas tímidamente por el sindicato ante el vencimiento de la conciliación obligatoria, el viernes 23 de Julio fue la fecha en que se logró parar con la consigna “acá nadie afloja”.
Esa expresión de bronca de los trabajadores hartos de una dirigencia sindical que decide todo a sus espaldas y pacta la tregua con las patronales que amasaron fortunas durante la pandemia es lo que hizo que tuvieran que escalar hasta llamar a un paro de 24hs con movilización, que no dudaron ni un minuto en postergar rápidamente para el 4 de agosto, ante el nuevo pedido de conciliación por 5 días por parte del ministerio de Moroni, ministerio donde hoy y una vez mas a espaldas de los trabajadores, sellaron un arreglo que huele a poco, ya que es en cuotas y la última se cobra recién en 2022. Con esto intentarán parar la enorme bronca que surge desde abajo, la primera linea viene agotada y con salarios de miseria hace mas de un año y medio de pandemia, no llega a cubrir la canasta familiar y cuando se termine de cobrar el aumento, habrá sido completamente erosionado por la inflación que hoy ya supera ampliamente el 45% anual. |