Con el uso de la fuerza pública fueron desalojados los migrantes, en su mayoría venezolanos, de las inmediaciones del río Bravo.
El gobierno Mpal. de Cd. Juárez alega riesgos a la seguridad de los mismos migrantes, debido a las inclemencias del tiempo, por lo que quiere obligarlos a moverse a albergues temporales.
En el lugar, las pertenencias de los migrantes fueron arrastradas y maltratadas por agentes municipales ante el aval de agentes estatales y federales. Los migrantes respondieron prendiendo fuego a sus casas improvisadas.
En Ciudad Juárez no son pocas las familias, en su gran mayoría migrantes, que pasan frío, no son pocos los infantes que enferman debido a las bajas temperaturas, y son decenas de miles los que no tienen la seguridad de un plato de comida caliente. Nunca han realizado acciones que apunten a salvaguardar la integridad de los más pobres. Nada fuera de limosnas.
Desde el Movimiento de Trabajadores Socialistas y la Agrupación de Mujeres Pan y Rosas condenamos este proceder represivo del gobierno local de Morena, nos parece falso e hipócrita el supuesto interés por la integridad de los migrantes, en este caso venezolanos, quienes en una clara acción política le apostaban a presionar al gobierno norteamericano permaneciendo a la intemperie en plenas fechas decembrinas, como forma de protesta.
Está claro que los gobiernos actuales, como en el pasado, están subordinados a los intereses, en este caso migratorios, de imperio norteamericano. El alcalde Cruz Pérez Cuellar solo es la cabeza visible de una política servil que apunta a limpiar de imagen del paisaje fronterizo para lavarle la cara a la "Border Patrol" y a las fuerzas retrógradas antiinmigrantes |