Tengo como dos líneas de preguntas para que charlemos. Por un lado si vos tienes algún tipo de balance o líneas generales para pensar los últimos 20 años de tu práctica como productora teatral en el NOA, como realizadora, vos como la viste a grandes rasgos, a vuelo de pájaro, trazando una línea gruesa en el tiempo para no hacer una cronología, sino para tener una conversación más conceptual. Digo 20 años, pero puede ser una etapa no importa los años, la última época de “Arte y Política” en Catamarca. Además te quería preguntar sobre lo que vos me contaste que estabas trabajando cruzando a Luis Franco con Lorca y Brecht, si me querías contar algo de esto que suena tan explosivo y me da tanta curiosidad.
Marité: Yo creo que todos los caminos llevan a Brecht, yo comienzo haciendo el Círculo de Tiza Caucasiano en la versión de Oscar Carrizo en el año 90 con el Teatro Universitario y de alguna u otra forma siempre vinculaba al planteo de la dramaturgia de la puesta de Brecht y al teatro Lorquiano, que obviamente a la poesía de Luis Franco que estoy investigando precisamente eso, así que por eso digo que que todos mis caminos me llevan de nuevo al origen. De alguna manera el haber tenido ese acercamiento al escenario con una obra tan importante para mi porque me marca desde momento, desde los 90 hasta aca, pasando por la plaza, por la calle, por el espacio convencional, no convencional, pero siempre desde esos lugares. Muchas veces desde esos dos dramaturgos, en especial de Brecht y de Lorca. Obviamente que siempre también hay una mirada actualizada de Shakespeare, de Moliere, que por algo son los clásicos, pero básicamente eso. Para mi descubrir a Bretch, más allá de que ya venía haciendo mis lecturas fue descubrir al Marxismo porque el mismo Bretch plantea que su espectador ideal hubiera sido Marx. Entonces no hay, no hubiera podido romper un paradigma, el paradigma aristotélico (Brecht) sino hubiera pretendido que ese espectador ideal sea Marx. Con lo cual hay un antes y un después en construir la dramaturgia, la puesta en escena, que viene a inaugurarse con Bretch para romper el Aristotelismo y qué historias hay que contar y desde donde. Entre esas búsquedas aparecieron mi fascinación por Meyerhold con el que estoy trabajando desde la propuesta estética y desde la clave de actuación.
La biomecánica.
Marité: Exactamente, que es necesario volver como actores, como realizadores teatrales, como directores recuperar sobre todo en el sentido de la biomecánica como una manera de formar al actor, su cuerpo y su voz, a partir de ahí la tríada como dice Valenzuela “la tríada específica de la actuación” que viene a reformular el naturalismo y por sobre todas las cosas la profunda rebelión que existió en él en el momento en que el quería crear y existía el Realismo Socialista. Esa rebelión desde el arte es lo que más me acerca a Meyerhold es lo que más me va a acercar a Meyerhold desde el punto de vista teórico, práctico y técnico.
¿Vos viste lo que hizo Pavlosvsky sobre Meyerhold?
Marité: Vos fijate que Meyerhold es el punto intermedio entre Piscator y Brecht, es el que puede hacer la amalgama, la trama, el tejido (hablando de estéticas teatrales) puede ir haciendo ese tejido entre ese teatro de Piscator y la encarnación de la poesía en Brecht. Es el que puede ir llevando a Brecht hacia esa síntesis poética. Más allá de su aporte a la construcción de un mundo nuevo ideológicamente sino a la historia del teatro, de la estética teatral, vivificando Meyerhold desde mi mirada y mi proyecto teatral.
¿Como se conectan, la vanguardia sobre todo en lo simbólico Meyerhold y Bretch y Lorca con Luis Franco?
Marite: Es que no existe arte sin compromiso social, y me refiero a esto como desde que lugar yo puedo hacer mi compromiso, este es el lugar que yo elegí el teatro, pero como dice Lorca, yo tengo hermanos en todas partes, me considero más hermano que del español, fijate lo que pasa ahora con el tema de la migraciones, la voz de Lorca vuelve, cosas que todavía no hemos terminado de definir como humanidad, entonces esto de que “mientras un niño muera de hambre, un niño ahogado en un playa” entonces Lorca va a seguir denunciando, desde su cuerpo desaparecido, el desaparecido de la literatura, de la historia, el desaparecido nuestro, el gran sacrilegio que hace el Gral. Franco quien sacrílego mata como mató al poeta. Por eso Lorca va a seguir hablando. No lo podemos callar.
Todo esto ahora para vos que implica, estás de nuevo en una producción teatral, mezclando todo esto.
Marité: Si, muchos datos no voy a dar porque los teatristas somos muy reservados con nuestro trabajo. Pero una obsesión mía es retomar la voz de Luis Franco, porque considero que en estos momentos tiene que tomar la palabra, así como te dije que la tiene que tomar Lorca la tiene que tomar Franco. Luis Franco tiene que volver a hablar.
¿Ya que estamos acá te pregunto cómo viste la política, el Frente de Izquierda, lo estas siguiendo?
Marité: Sí, obviamente que lo sigo. El Frente de Izquierda es el espacio político que me representa los intereses de mi clase y obviamente sigo y tengo que seguir lo que está pasando. Yo quisiera eso, que el FIT subsista en la construcción y que alguna vez podemos estar representados realmente todo los intereses de nuestra clase por medio del FIT en el Parlamento y todo lugar donde podamos obviamente.
Es decir que lo ves bien, acompañaste.
Marite: Es que sí, el FIT fue un gran crecimiento, una gran apuesta. Yo no soy orgánica pero seguramente que hubieron profundas discusiones y que seguramente las va a seguir teniendo, entonces... ya me estas sacando una declaración de apoyo... sin querer... Pero bueno hay muchas lecturas, posicionamientos, que siempre te van a enfrentar, sería muy doloroso para los que depositamos nuestra confianza en decir que este frente que representa a nuestra clase no llegue a los lugares donde tiene que llegar en las discusiones. |