Javier Milei sigue en campaña por ser un referente de la derecha mundial. Este jueves volvió a ser noticia debido a sus declaraciones en contra del Acuerdo de París. El presidente argentino negó la influencia humana en el cambio climático, reduciendo el fenómeno a meros "ciclos naturales".
Demostrando una ignorancia abismal, Milei también le dijo al diario macronista Le Point, que "el calentamiento global no tiene nada que ver con la presencia humana. Se trata de un problema relacionado con los ciclos de temperatura del planeta. Actualmente estamos viviendo el quinto ciclo de altas temperaturas, y durante los cuatro ciclos anteriores no hubo presencia humana. Esta agenda está inspirada en el marxismo cultural, que cree que el opresor es el ser humano y el oprimido es el medio ambiente".
El Acuerdo de París -firmado en 2015- busca limitar el aumento de la temperatura global a niveles por debajo de los 2 grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales, promoviendo esfuerzos para que no supere los 1,5 grados. También apunta a fortalecer la capacidad de adaptación de los países frente a las consecuencias del cambio climático, fomentando un desarrollo sostenible con bajas emisiones de carbono. Sin embargo, su carácter no vinculante es objeto de críticas por no garantizar una implementación efectiva. Los estudios recientes revelan que los compromisos asumidos por los países no son suficientes para cumplir los objetivos del acuerdo, dejando en evidencia la brecha entre promesas y acciones reales.
Aunque implica un reconocimiento global de la crisis climática, no cuestiona el papel de las grandes corporaciones empresariales ni apunta a las causas estructurales del propio sistema capitalista en la destrucción ambiental.
Milei también afirmó que le parece "fantástico que el presidente Donald Trump haya dejado de financiar públicamente artículos académicos sobre el cambio climático. Hoy en día, si no hablas sobre el cambio climático, te etiquetan como terraplanista o teórico de la conspiración y, como resultado, te censuran y te silencian".
La realidad es que los discursos del presidente argentino -igual que los de su par estadounidense- se acercan bastante al terraplanismo, una absurda teoría sobre el carácter plano de la tierra, que niega los descubrimientos de los últimos 25 siglos.
La degradación y destrucción ambiental es inseparable del funcionamiento del sistema capitalista que, bajo la constante búsqueda de rentabilidad por parte de las grandes corporaciones, avanza contra la naturaleza.
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