Resulta irónico pensar que los días anteriores a la apurada votación de la reforma de pensiones, los partidos de gobierno hicieran ver la amenazante carta que enviaron las aseguradoras internacionales dueñas de las AFP, agrupadas en la American Council of Life Insurers (ACLI), como una demostración de la justeza y lo progresivo que esta reforma sería para las pensiones en Chile, buscando hacer ver a la población que si esta reforma molestaba a los grandes dueños internacionales de las AFP esto era bueno para el país, pero nada más alejado de la realidad.
Recordemos que en la susodicha carta los controladores de Metlife (propietaria de AFP Provida), Principal Financial Group (AFP Cuprum), y Prudential Financial (que controla AFP Habitat en conjunto con la Cámara Chilena de la Construcción); rechazaban la reforma porque "crea ventajas injustas para los nuevos participantes del mercado a expensas de los inversores estadounidenses, amenazando la posición de Chile como un destino confiable y estable para la inversión extranjera".
Donde amenazaban hasta con la misma revisión de los Tratados de Libre Comercio (TLC) que tiene Chile con Estados Unidos de llevarse adelante esta reforma, asegurando que: "A medida que la Administración del Presidente Trump comienza su amplia revisión de los acuerdos comerciales, es importante que estas acciones y sus implicaciones sean plenamente comprendidas por los líderes estadounidenses". Además de que la licitación bienal de afiliados que proponía la reforma, "constituiría una expropiación de inversiones significativas de EE.UU. en Chile y una violación de Chile de otorgar un trato justo y equitativo a los inversores estadounidenses, entre otras violaciones del derecho internacional".
Pero esto cambió radicalmente luego de la aprobación de la reforma de pensiones, que no solo les reaseguro el negocio estructuralmente, sino que les aseguro más entradas de capital con nuevos miles de millones de dólares más a sus arcas que en las estimaciones más bajas, según JP Morgan, superan los 3.400 millones de dólares anuales, y en las estimaciones más altas, como las del economista Manuel riesco, podrían ascender hasta los 7 mil millone de dólares por año.
Dentro de Chile, ya los grandes grupos económicos habían demostrado su apoyo a la reforma, la que celebró exultante luego de su aprobación, como quedó claro con las declaraciones de los principales gremios patronales del país, como la CPC y la SOFOFA, en voces de sus presidentas Susana Jiménez y Rosario Navarro respectivamente. Así como de distintos economistas, tanto de la vieja Concertación, como José de Gregorio, que llegó a decir que “El No+AFP se acabó. Esa discusión se acabó”, y terminando con un, “Yo creo que deberíamos estar muy contentos. Hemos cerrado el tema de pensiones por un largo tiempo”; como también el mismo creador de las AFP en dictadura José Piñera que vitorante exclamó por su redes sociales luego de la última votación "Larga vida al sistema de capitalización individual”.
El giro de las dueñas estadounidenses de las AFP chilenas
Es que el aumento de un 45% del negocio, como señalaba el economista de Fundación Sol Marcos Kremerman, no podía traer menos gozo a las dueñas de las AFP que ahora cambiaron radicalmente el tono de la conversación. Partiendo por Principal Financial Group, dueños de la AFP Cuprum, donde altos ejecutivos de la compañía apuntaron que “Somos optimistas en cuanto a que esta reforma brindará claridad adicional sobre cómo navegamos en el futuro, pero llevará tiempo implementarla,” agregando que “la reforma traerá algunos cambios positivos. En particular, están reafirmando el sistema de contribución definida, que es importante para nosotros”, en referencia al fortalecimiento de la capitalización individual. La empresa sentenció diciendo que “somos optimistas sobre las perspectivas a largo plazo para nuestro negocio en Chile”.
En el caso de AFP Provida, cuya dueña es METLIFE, la mayor aseguradora de vida en los Estados Unidos, su presidente regional para Latinoamérica, Eric Clurfain no ve impacto en el negocio que “no podamos mitigar” señaló a las consultas del banco JP Morgan por la reforma de pensiones chilena, donde explicó que “el sistema privado de pensiones continúa con su estructura actual, con algunos ajustes”, donde afirmó que “algunos elementos de la ley nos exigirán adaptar nuestras operaciones con el tiempo y no prevemos ningún impacto material en nuestro negocio que no podamos mitigar.”
Y por último y aunque no se hicieran parte de la carta de los controladores estadounidenses, AFP Capital, propiedad del grupo colombiano SURA, también mostró su expectativas sobre la reforma, su CEO Francisco Murillo fue aún más explicitó en su aprobación que los anteriores señalando que “Esta reforma consolida el rol de las AFP”, apuntando que lo mejor de la reforma es “la ratificación del sistema de capitalización individual administrado por las AFP.” El mismo CEO consultado por la fuerza que tiene dentro de la población el NO+AFP, fue más agresivo y dijo que “Primero, yo creo que esta reforma consolida el rol de las AFP. Y segundo, creo que el movimiento No+AFP ya desapareció hace un tiempo. No creo que esto sea lo que lo va a hacer desaparecer. Creo que ya desapareció.” En la misma línea del economista de la Concertación y expresidente del Banco Central José de Gregorio, que también se lanzo contra el NO+AFP, luego de la aprobación de la reforma que lideró la ministra del trabajo Jeannette Jara (PC).
Finalmente también termino de darle su aprobación a la reforma uno de los principales bancos de inversión financiera estadounidense, Morgan Stanley, que hace también de calificadora de riesgos para países y empresas, uno de los entes del capital financiero internacional, y estadounidense por sobre todo. Estos fueron más directos diciendo que esta reforma que aprobaron desde la UDI hasta el PC es “Un buen augurio para los mercados de capitales chilenos”. Las felicitaciones y gracias a la reforma de pensiones fueron puestas en un documento titulado “Reforma de pensiones en Chile: positiva, pero la transición es la clave”, donde fueron al fondo del asunto, sobre cuanta más plata entraría al mercado de capitales, señalando “creemos que la reforma es positiva desde la perspectiva de los mercados de capitales; el aumento de las cotizaciones debería traducirse en mayores flujos de capital hacia los activos locales, contribuyendo así a restaurar parte de la liquidez que se ha perdido en los dos últimos años”. |