La diferencia entre ambas mediciones es abismal: 408.000 pobres más según el Instituto de Estadística y Censos porteño. Esto se debe a las distintas metodologías y formas de recopilar los datos. El Instituto porteño considera el mayor peso de los barrios populares y las villas en la recopilación de las cifras de ingresos y condiciones de vida.
La situación es aún más grave cuando se analiza la indigencia. Según el Instituto porteño, 341.000 personas viven en situación de indigencia, lo que representa el 11% del total de pobres. En cambio, los datos de Rozada arrojan un resultado de 2,1% de indigencia, lo que representa 64.000 personas. Esto significa que hay 5 veces más indigentes según el Instituto porteño.
La inflación y el alquiler son otros de los factores clave que explican las diferencias entre ambas mediciones. El Instituto porteño considera la inflación más actualizada en CABA y el alquiler como un factor importante en la canasta básica alimentaria. En cambio, el INDEC promedia el alquiler y lo aplica por igual a todos los hogares.
Mientras la pobreza aumenta, el gobierno se esfuerza en demostrar lo contrario. Sin embargo, el gobierno estafador de Javier Milei transfiere la carga de la crisis económica a los sectores más vulnerables, como los trabajadores, los jubilados y los pobres, demostrando que su propuesta de reducir el Estado y privatizar los servicios públicos solo es una receta para aumentar la desigualdad y la pobreza.
Lo importante es destacar que la pobreza no ha descendido, sino que ha crecido en el último año del 25,9% al 28,1%, es un problema grave y creciente que se ve exacerbado por las políticas adoptadas por el gobierno que benefician a los sectores más ricos.
Desde la jefatura de gobierno porteña, Jorge Macri, estigmatiza y persigue a los pobres y a los trabajadores precarios. Es necesario un plan que aborde esta situación y garantice el acceso a la vivienda y a la alimentación, a una vida digna para todos habitantes de la Ciudad de Buenos Aires. |