En la Ciudad de México y varios estados, el domingo 26 de junio cientos de miles salimos a las calles para exigir la abrogación de la reforma educativa, la libertad de los presos políticos y el juicio y castigo a los asesinos de Nochixtlán.
Acompañados por una multitud solidaria, maestros y maestras mostramos que no estamos solos y que el movimiento puede extenderse y fortalecerse. Mientras en Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán el magisterio se mantiene en paro desde hace mes y medio, realizando plantones, marchas y bloqueos que se endurecen; el movimiento se ha extendido al menos a 20 estados. En la Ciudad de México, en numerosas escuelas comenzamos a organizarnos, reuniendo acopio para el plantón, realizando asambleas y coordinándonos. En algunas escuelas ha habido paros y se propone un paro unificado de 24 horas para este jueves 30 de junio.
Las maniobras del gobierno
Tras la masacre del 19 de junio en Nochixtlán, el gobierno se vio obligado a entablar una mesa de diálogo con la Comisión Nacional Única de Negociación (CNUN) de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), debido al enorme repudio nacional e internacional que suscitaron los asesinatos a mansalva de al menos 12 personas a manos de la policía federal.
Pero la intención de Osorio Chong no es discutir la “reforma educativa” (origen de todo el conflicto), sino pacificar Oaxaca y desviar la enorme solidaridad con el magisterio que va en aumento.
Ya se vislumbra y no pueden permitir que se restablezca la enorme unidad magisterial - popular que hubo en Oaxaca cuando se conformó la APPO en el 2006, lo que de darse hoy puede generalizarse en toda la nación.
Desde Canadá, Peña Nieto declaró que la “reforma educativa” no está a negociación. El único acuerdo al que se llegó en la mesa de diálogo del lunes 27 de junio, fue que la Secretaría de Gobernación (Segob) recibiría el miércoles a los familiares de los asesinados en Nochixtlán, luego de que éstos abandonaron muy enojados la reunión.
Al día siguiente el gobierno suspendió la mesa de diálogo indefinidamente, con el compromiso entre las partes de elaborar una “agenda de trabajo”, mientras Osorio se reunía provocadoramente con los empresarios prometiéndoles “restablecer el orden” en Oaxaca y llamaba a la CNTE a levantar los bloqueos.
El magisterio en las calles sigue atento los pasos del “diálogo”
Para muchos maestros se empieza a evidenciar que el gobierno, lejos de resolver nuestras demandas en la “mesa de diálogo”, quiere desviar y desgastar nuestra lucha. Ahora Gobernación recibirá a los familiares de los asesinados en Nochixtlán por separado, como si esta masacre no fuera consecuencia de la imposición a sangre y fuego de la “reforma educativa”; sin que haya un solo responsable material ni intelectual tras las rejas; mientras los dirigentes de la CNTE, Núñez, Villalobos y otros siguen presos.
Como sucedió con los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos por las fuerzas represivas del Estado, el gobierno promete “seguir el caso” de Nochixtlán… para asegurar que los responsables queden impunes.
Por su parte, los dirigentes de la CNTE llegaron a este acuerdo sin consultar a las bases del movimiento, a las y los maestros, padres de familia y pobladores que ponen el cuerpo en las barricadas, en los enfrentamientos con la policía, en los paros y las movilizaciones.
No han podido arrodillarnos porque el pueblo mexicano nos acompaña
Desde la detención de Rubén Núñez y Francisco Villalobos el 12 de junio, las muestras de solidaridad con el magisterio en lucha no cesan. Vimos a miles de trabajadores telefonistas y de la UNAM en la marcha del 14; las reuniones convocadas por el Grupo Paz con Democracia reunieron a académicos, intelectuales y organismos de Derechos Humanos en una enorme red de solidaridad nacional e internacional -que se expresó en una declaración con cientos de firmas de apoyo incondicional y el enorme repudio y la exigencia de que cese el hostigamiento y la represión del gobierno mexicano-, quienes volverán a reunirse este miércoles 29 para dar continuidad a su cometido ante la ceguera del ejecutivo nacional.
El movimiento de trabajadores de la salud salió a movilizarse masivamente el 22 en la Ciudad de México y varios estados, mostrando la unidad con nuestra lucha a la par que enfrentan su propia reforma que pretende dejar a millones sin este vital servicio.
También, las marchas multitudinarias el 17, 24 y 26 de junio; la mega asamblea universitaria con más de 2000 estudiantes el 21; los paros estudiantiles en la UAM y ahora el paro de 24 horas del SITUAM; la movilización de los jornaleros y otros sectores de San Quintín así como la de los obreros y obreras de la maquila en Ciudad Juárez, todas tendencias a la extensión nacional del movimiento que dan cuenta que este proceso está calando hondo.
El sentir de todo un pueblo: ¡es posible tirar la reforma!
Ante la negativa de Peña Nieto, Aurelio Nuño y Osorio Chong a discutir la “reforma educativa”, el enorme movimiento que se ha despertado en nuestro apoyo puede hacer sentir toda su fuerza de manera contundente y efectiva.
Pero para ello, es necesario que la CNTE, junto a las centrales sindicales que se reclaman opositoras -la Nueva Central de Trabajadores y la Unión Nacional de Trabajadores- le pongan fecha ya al paro nacional, mientras se llama a los millones de trabajadores de la industria y los servicios, atenazados por las direcciones sindicales de las centrales oficialistas, a organizarse y unirse al gran movimiento que hoy somos.
¿Por qué es urgente el llamado a un paro nacional?
Este martes Osorio Chong se atrevió a suspender el “diálogo” ante la persistencia de los bloqueos en Oaxaca. Una vil extorsión que no podría llevar a cabo si mostráramos no sólo la fuerza del magisterio y la solidaridad en las calles, sino la firme convicción de unificar a todos los trabajadores y el pueblo en un contundente paro nacional, que les ponga un hasta aquí al gobierno y los patrones, pues nosotros tenemos en nuestras manos los resortes de la economía, que no se movería hasta que caiga la reforma.
Desde la Agrupación magisterial y normalista Nuestra Clase, hace meses venimos planteando la necesidad de que la CNTE convoque a un gran Encuentro Nacional de sindicatos, estudiantes y sectores populares, que debe concretarse para discutir y organizar un plan de lucha unificado.
Para que esta enorme fuerza no termine cayendo en las trampas del gobierno, es indispensable que los maestros, desde nuestras escuelas y centros de trabajo, nos organicemos democráticamente para discutir el rumbo del movimiento y que, con los métodos de los trabajadores, votemos delegados revocables, rotativos y con mandato de asamblea para exigir a los dirigentes del movimiento magisterial que no cedan a las presiones del gobierno ni tomen decisiones por fuera de la base, que cada paso sea discutido y votado desde abajo, para que seamos las bases quienes decidamos qué aceptar o no en la mesa de negociación, mientras soldamos la unidad de los sectores en lucha y sumamos cada día nuevas fuerzas. |