Abandonados a su suerte sin comida y sin agua, los 178 migrantes centroamericanos "rescatados" este fin de semana en Tantima, en el municipio de Ozumala, al norte de Veracruz, pasan a engrosar las cifras de la violencia que padecen miles de hombres, mujeres y niños en su travesía por México con destino a Estados Unidos, en la búsqueda de oportunidades laborales o huyendo del infierno en que la pobreza y el crimen organizado tienen sumida a la región.
Migrantes abandonados al norte de Veracruz
Originarios de Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala, los migrantes abandonados se dirigían a Tamaulipas y buscaban llegar a Estados Unidos. Se registró la presencia de 48 menores de edad, 14 de los cuales viajaban solos. El gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, no tuvo más opción que admitir que había "un grave problema de migrantes en el estado" y anunció como medida la designación de un delegado del Instituto Nacional de Migración en la entidad.
Basta recordar que el fin de semana pasado 10 migrantes (7 de ellos de origen mexicano) murieron hacinados en Texas, mientras que durante el transcurso de la semana fueron encontrados los cuerpos de cinco migrantes guatemaltecos en el Río Bravo. Así, las duras condiciones climáticas de la zona fronteriza es tan sólo uno de los obstáculos que deben enfrentar estos trabajadores internacionales, quienes también se exponen a la discriminación y a las garras del crimen organizado.
Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Veracruz es uno de los puntos de paso de migrantes más peligrosos, ante la presencia de cárteles del crimen organizado que les cobran cuotas. A esto deben sumarse las agresiones del mismo Instituto Nacional de Migración, quien ha sido señalado en repetidas ocasiones por robo, extorsión e inclusive tortura y maltrato, según ha constatado la CNDH, particularmente en las estaciones migratorias de Guerrero, Sonora, Veracruz, Quintana Roo y Michoacán.
El INM enfrenta denuncias por robo y tortura
A estas denuncias se suman la falta de medicinas, las pésimas condiciones de los centros de detención (que funcionan como cárceles), así como la falta de intérpretes.
Ataques a migrantes en México, 99% impunes
Así, entre 2014 y 2016, en México suman 5 mil 824 ataques contra migrantes (tan sólo en los estados de Chiapas, Oaxaca, Tabasco, Coahuila y Sonora), de los cuales tan sólo 49 han sido llevadas a proceso, según un informe de la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA). El gobierno mexicano, con un doble discurso, señala débilmente los ataques a migrantes al norte, pero hacia el sur, es el "portero de Estados Unidos", con secuestros, desapariciones, agresiones sexuales, y asesinatos sin esclarecer, con procesos de denuncia que pueden llevar a un migrante hasta un mes o más.
Entre los datos más esclarecedores sobre el fenómeno migrante, Amnistía Internacional asegura que las muertes de migrantes se han duplicado en algunas zonas del desierto de Arizona desde que Donald Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos. Orillados por la desesperación 8 mil 788 solicitudes de asilo han sido presentadas tan sólo en 2016 contra las mil 296 presentadas en 2013. Apenas el 35% recibieron algún tipo de respuesta. |