La llegada de Benjamín Netanyahu, el premier israelí no solo es resonante por tratarse de la primera vez que la máxima autoridad del Estado sionista visita nuestro país. La misma se da a pocos días de cumplirse exactamente 50 años de la guerra de los Seis Días, donde Israel logró, entre otros, ocupar militarmente el 100 % de Palestina.
Tal vez a eso se deba el repudio que recibió y recibe de este lado del mundo la gira en busca de acuerdos comerciales que Netanyahu comenzó en Buenos Aires y continuará por Colombia y México. A tal punto llegó el rechazo que ayer dos personas fueron interceptadas por agentes del Mossad (servicio secreto israelí, que acompaña a la delegación del funcionario) mientras se manifestaban frente a la representación israelí con banderas de Palestina.
También, el referente de Derechos Humanos Adolfo Pérez Esquivel mostró su repudio y señaló que “Netanyahu está acusado de crímenes de lesa humanidad en la Corte Penal Internacional por los bombardeos contra civiles en Palestina”. Sus acciones militares en la Franja de Gaza le valieron denuncias ante la Corte Penal Internacional.
La lucha contra “el terrorismo”
En principio la reunión que mantuvo con Macri giró en torno a una posible cooperación en materia económica, con el eje puesto en la innovación tecnológica para el agro y la venta de paquetes de ciberseguridad. Aunque transcurridos los minutos, el líder israelí fue al grano hacia el verdadero objetivo de la visita a la Argentina, el cual no es otro que consolidar la demonización contra Irán y específicamente el ISIS, despachándose con frases como “La necesidad de luchar contra el terrorismo es una preocupación para todos, este terrorismo ataca en todos lados, en todos los países del mundo. La respuesta tiene que ser acorde”.
Con total liviandad Netanyahu define como “terroristas” a los palestinos dentro de un contexto en el cual se percibe un notorio aumento de la propaganda sionista para justificar la ocupación militar e imponer la versión oficial israelí sobre la situación que se vive en Medio Oriente.
Cabe repasar y contrastar esta versión oficial que diseminan a diario las cadenas de noticias más influyentes (BBC, CNN) por sobre el mundo occidental con el objetivo de “construir” al enemigo en el mundo musulmán y así justificar las aberraciones que cometen los Estados terroristas de EEUU e Israel sistemáticamente.
En sintonía con el discurso del premier israelí, el presidente argentino que también utiliza el término “terrorista” para definir a los pueblos oprimidos como los Mapuches se pronunció argumentando que “Tenemos un compromiso inquebrantable con la lucha por la paz y contra el terrorismo internacional. Condenamos el terrorismo en todas sus formas, nos comprometemos a trabajar para prevenir y luchar contra este tipo de atrocidades”.
50 años de ocupación ilegal
La justificación sionista es de carácter netamente religioso. Borrando una parte de la historia y tomando como punto de inicio los tiempos del Reino de David y Salomón. Sin embargo, en esas tierra y mucho antes de la llegada de las tribus hebreas, existían otros pueblos con un alto nivel de desarrollo como los Filisteos, los Cananeos o los Jebuseos. Dichos pueblos ocuparon la mayor extensión de la superficie de Palestina histórica y los palestinos de hoy, independientemente de las religiones que profesan, son descendientes de aquellos.
Tomar como punto de inicio un periodo gobernado por un supuesto Rey del cual no hay evidencia alguna que pruebe su existencia es igual de sesgado que hablar de “Antes de Cristo” o del “Descubrimiento de America”.
¿Por qué hablamos de ocupación ilegal? Simplemente porque es el término que usan organismos como la ONU, Unesco, Consejo de Seguridad, etc (las cuales lejos están de ser “Pro Palestinas”) para referirse a la ciudad de Jerusalén. En todas las resoluciones e informes posteriores a 1967 se refieren a esta ciudad como una “ciudad OCUPADA”.
La ilegalidad de esta ocupación es más que evidente y hace referencia a la sistemática violación de los Derechos Humanos que la misma trae aparejada. Estamos hablando de Colonización propiamente dicha de territorios como Jerusalén y Cisjordania en los cuales se construyen progresivamente asentamientos poblados de soldados israelíes. Además de la presencia de colonos en donde antes vivía gran parte del pueblo palestino. Son 6 millones los refugiados que se ven imposibilitados de retornar a sus hogares.
¿Quién es Benjamin Netanyahu?
Benjamín “Bibi” Netanyahu nació en Tel Aviv el 21 de octubre de 1949, tres meses después del final de la Primera Guerra árabe-israelí. Hijo de Benzion Netanyahu, militante de extrema derecha quien se sumó a los sionistas revisionistas (escisión de la Organización Sionista Mundial) que exigían crear por la fuerza el Estado judío.
De los revisionistas nació el grupo paramilitar Irgun y más tarde surgió el partido Herut (Libertad), predecesor del Likud (Actual partido de derecha al cual pertenece “Bibi”).
Antes de ser elegido para cumplir su cuarto mandato como primer ministro en 2015, Benjamín Netanyahu fue vice embajador en Washington y representante ante la ONU entre 1984 y 1988. Además estudió y vivió tanto en Filadelfia como en Boston por lo que ha pasado cerca de 20 años en EE.UU.
Es recordado por afirmar en el marco del Congreso Sionista Mundial que detrás del Holocausto estuvieron los palestinos, pues en realidad Adolf Hitler no quería eliminarlos sino “correrlos” de Europa. Delirante teoría que le valió severas críticas dentro y fuera de Israel.
Al igual que su par argentino Mauricio Macri, “Bibi” tiene múltiples denuncias en su país, llegando a ser interrogado dos veces por presunción de delitos de corrupción.
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