×
×
Red Internacional
lid bot

Ciudad de Buenos Aires. Frente Plural: un rejunte de massistas y kirchneristas con el oportunismo como principio

Daniel Filmus, Alberto Fernández, Víctor Santa María y Héctor Daer. Ayer “traidores” declarados. Hoy, negociando un frente electoral.

Juan Manuel Astiazarán

Juan Manuel Astiazarán @juanmastiazaran

Jueves 30 de marzo de 2017

Setenta y siete días restan para el cierre de alianzas de cara a las próximas elecciones legislativas y todas las miradas se concentran en la provincia de Buenos Aires. La gran incógnita sobre la participación de Cristina Fernández de Kirchner desvela a todos los analistas políticos y a sus rivales directos, tanto en el PRO como en el Frente Renovador e incluso en el propio PJ. Las internas de agosto y las generales de octubre definirán mucho más que la reconfiguración en el parlamento: los nombres que son pesos pesados en la política nacional se barajan en hipotéticas candidaturas donde hasta ahora todas son especulaciones, a excepción del dirigente del Frente de Izquierda Nicolás del Caño, precandidato del PTS a diputado nacional por Buenos Aires y la referente del mismo espacio Myriam Bregman, precandidata del PTS en Ciudad de Buenos Aires.

Sin embargo, mientras todos los curiosos depositan su atención en ese enorme tablero de ajedrez que es “la madre de todas las batallas”, en la Ciudad de Buenos Aires avanzan acuerdos que podrían modificar bastante el panorama con respecto a las últimas elecciones de 2015.

Dos años atrás, las elecciones generales en la capital repartieron 71 puntos entre el PRO, y el frente ECO, encabezado por el aliado de Mauricio Macri y actual embajador de Estados Unidos, Martín Lousteau. Lejos quedó por aquel entonces el FpV porteño con la candidatura de Mariano Recalde, que alcanzó el 18,7 % de los votos. La Cámpora, el sector más identificado con el “cristinismo” y al que pertenece el ex candidato, podría ser uno de los afectados por la apuesta de buena parte del PJ porteño y su estrategia “de apertura” hacia sectores del massismo y el peronismo disidente, en miras a reconfigurar el espacio.

Tensiones preexistentes

El último Congreso del PJ, en 2014, porteño consagró como titular al dirigente del Sindicato de Trabajadores de Edificios, Víctor Santa María, en una lista de unidad con Recalde. Aquella configuración expresaba la convivencia de dos sectores que tenían relativa autonomía y que, derrota electoral mediante en 2015, comenzaron a marcar más diferenciadamente dos estrategias dispares para la “reconstrucción del peronismo”.

La fractura del bloque del FpV -que dirigía Carlos Tomada, hombre fuerte de Cristina en la Legislatura porteña- fue propiciada por el mismo Santa María. La decisión apuntaba a imprimir su sello propio en la Legislatura y entablar una relación más amistosa entre su espacio y el macrismo.

Santa María pasó así a formar parte de la extensa nómina de “traidores” que se abrían paso hacia la colaboración directa con el macrismo, garantizándole gobernabilidad. Pero si la realidad es cambiante más aún lo es el peronismo y hoy en día es Santa María quien lidera la estrategia del PJ de cara al proceso electoral, y cuenta principalmente con el apoyo de Daniel Filmus y Jorge Taiana, entre otros, para esa tarea.

Largando la campaña: los “traidores” sean unidos

La semana pasada el diario Página/12, propiedad de Santa María, promocionó el encuentro de medio centenar de dirigentes que se convocó en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET). En la foto se perciben los rostros de dirigentes de distintos espacios políticos convocados con el fin de darle pelea electoral al macrismo en su bastión.

Fueron parte del convite el exministro de salud Ginés González García, el exdiputado nacional Claudio Lozano, el legislador porteño Gustavo Vera, y hasta algunos “emisarios de Fernando Pino Solanas”, quienes según el diario habrían aportado “más diversidad”.

Pero “una de las presencias llamativas”, en palabras del cronista, fue la de Alberto Fernández. “Todavía en el massismo”, aclara por las dudas. También estuvieron presentes en la reunión los hermanos Héctor y Rodolfo Daer, ambos alineados con el jefe del Frente Renovador.

Lo que hasta ahora era un secreto a voces comienza a cristalizarse en realidad. Santa María comenzó a mostrar sus intenciones de buscar un acuerdo con el massismo desde diciembre del año pasado. En aquel entonces, el presidente del PJ de la Ciudad y Alberto Fernández protagonizaron un encuentro en el Club Español, donde también contaron con la presencia de Felipe Solá y Daniel Filmus.

El pasado reciente de los hombres que hoy militan en las filas del Frente Renovador y que desvelan al titular del Suterh los encuentra saltando de un lado a otro en la política nacional. De la mano de Eduardo Duhalde, Solá asumió como gobernador de la provincia de Buenos Aires tras la crisis de 2001 y la renuncia de Carlos Ruckauf. En las elecciones de 2003 fue ratificado en su cargo comenzando a trabajar en conjunto con Néstor Kirchner. En 2007 encabezó la lista a diputados nacionales de la provincia por el Frente para la Victoria y en 2008 se separó del bloque oficialista tras el conflicto con las patronales agropecuarias.

Alberto Fernández acompañó la primera presidencia de Néstor Kirchner y ocupó durante cinco años la Jefatura de Gabinete, hasta julio de 2008, misma época que Solá. En ese momento presentó su renuncia y fue reemplazado por Sergio Massa. En el año 2011, ya enfrentado con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, fue acusado desde el riñón de la Casa Rosada de ser el “operador” del CEO de Grupo Clarín, Héctor Magnetto, cuestión que fue remarcada por años y que se basa en la excelente relación de Fernández con el grupo de Noble.

Hoy, los dos hombres son las principales vías de diálogo para la apuesta de Santa María y Filmus de conformar un frente “plural”. De esta forma, “traidores”, massistas, y cristinistas que no se quedarán afuera podrían compartir espacio común con el objetivo de polarizar el proceso electoral con el macrismo. A un lado quedan las viejas acusaciones cruzadas y también la colaboración que han tenido con Cambiemos, uno de los principales factores de gobernabilidad con los que contó el macrismo.

La estrategia de Santa María, Filmus, y Taiana podría encontrar un espaldarazo en la reunión del Consejo Nacional del Partido Justicialista reunido este martes, donde el dirigente del Suterh compartió mesa con el excandidato presidencial Daniel Scioli, Miguel Ángel Pichetto, José Luis Gioja, Juan Manuel Abal Medina, Fernando Espinoza, Verónica Magario y Fernando “Chino” Navarro, entre otros.

“El PJ ratifica su condición de oposición responsable y democrática” fue el título que eligieron para el encuentro, que mostró por un lado la colaboración abierta del peronismo con el Gobierno de Mauricio Macri y por el otro la intención de explotar y aprovechar el malhumor social que existe frente al Gobierno de Cambiemos para traducirlo en clave electoral. “La unidad está garantizada” aseguró Espinoza, quien se deshizo en elogios hacia la expresidenta Cristina Fernández y aseguró que es “la dirigente que mejor mide en la provincia”.

La política de ajuste y ataque a los trabajadores por parte del macrismo no hubiera sido posible sin la colaboración decidida de fuerzas como el Frente para la Victoria-PJ en el Senado; y el Frente Renovador y el Bloque Justicialista en Diputados. Son esos sectores los que ahora evalúan acuerdos electorales y proponen un gran “frente antimacrista”.

Contra el oportunismo de los políticos tradicionales que buscan acuerdos en función de seguir garantizando sus propios intereses, se vuelve más necesario aún fortalecer una alternativa política de los trabajadores, como plantea el Frente de Izquierda.