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Red Internacional
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VIAJE OBAMA. ¿Por qué Obama visitará Cuba y Argentina?

Obama realizará una histórica visita en Cuba y luego viajara a Argentina en marzo. El viaje muestra intento por consolidar los avances imperialistas en la isla y un fuerte respaldo al gobierno de Macri y al avance regional de la derecha.

Diego Sacchi

Diego Sacchi @sac_diego

Viernes 19 de febrero de 2016

Fotografía : Reuters

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, viajará a Argentina el 23 y el 24 de marzo, informó el jueves la Casa Blanca. Antes realizará una histórica visista en Cuba siendo el primer presidente estadounidense en 88 años en visitar la isla.

El viaje del presidente Obama a Cuba busca avanzar en el proceso de restauración capitalista en la isla, a la vez que mandar un mensaje al congreso de EEUU, y a los candidatos que juegan en la interna presidencial de ambos partidos, de que el proceso es "irreversible" y que hay que desmantelar el bloqueo.

En el final de su segundo mandató Barack Obama planea reunirse con su par argentino, Mauricio Macri, “para profundizar los esfuerzos para aumentar la cooperación entre nuestros gobiernos en una serie de áreas, incluyendo el comercio y la inversión, la energía renovable, el cambio climático y la seguridad ciudadana", dijo el comunicado de la Casa Blanca. La fecha elegida para su viaje a Argentina, 23 y 24 de marzo, parece una provocación. El día en que se cumplen 40 años del golpe militar genocida en el país sudamericano, Obama estará reunido con el jefe de un gobierno cuyos funcionarios han hablado de “terminar con el curro de los derechos humanos” y acaba de promulgar un protocolo que reprime y restringe la protesta social. Una verdadera muestra de cinismo imperial del presidente estadounidense que en su momento fue visto por los propios gobiernos posneoliberales de la región como la posibilidad de que Estados Unidos tuviera un presidente progresista.

La última visita de un presidente estadounidense a Argentina fue en 2005, cuando George Bush participó de la Cumbre de las Américas, recordada en la región por el enfrentamiento de los gobiernos de Argentina, Brasil y Venezuela al intento de extensión del ALCA que proponía Estados Unidos.

Una fuerte señal imperialista de apoyo al giro a derecha en la región

La buena recepción de la burocracia castrista por la noticia del viaje de Obama a Cuba, viene a consolidar el giro restauracionista que se ha profundizado desde la apertura de negociaciones para el fin del bloqueo estadounidense a la isla.

Sumado a esto, la visita del presidente Obama a Argentina se suma a la que, en pocos días, realizará el Primer Ministro francés Hollande. Tras la victoria en noviembre, el gobierno de Macri ha recibido el beneplácito de las principales potencias del mundo. El marcado giro a derecha del nuevo gobierno argentino, las medidas económicas de corte neoliberal y el arreglo por la deuda con los hold outs, fueron tomadas como claras señales de cambio en uno de los principales países de la región.

El viaje a la Argentina es una fuerte señal a favor del gobierno de Macri, que ha recibido otros gestos de parte de Estados Unidos, como el anunció que levantaría su veto a los créditos de parte de los organismos internacionales. Además, el Departamento de Estado ya envió funcionarios, para mejorar las relaciones políticas y comerciales.

Según anunciaron desde Washington. "El Presidente (Obama) va a discutir una agenda de reformas y buscar contribuciones a la defensa de los derechos humanos en la región”. Las reiteradas declaraciones del nuevo presidente argentino diciendo que el país debe abrirse al mundo, expandir sus acuerdos comerciales hacia la Unión Europea y Estados Unidos, junto al apoyo manifiesto a favor de los reclamos de la oposición de derecha en Venezuela muestran el sentido de la agenda que seguramente tratarán Obama y Macri, una con un marcado giro en relación a los años anteriores.

El apoyo a una nueva estabilidad regional

Como analizamos en la nota Giro a derecha y lucha de clases en Sudamérica de la revista Estrategia Internacional “El año 2015 se cierra con importantes avances de la derecha a nivel político: el triunfo opositor en las elecciones legislativas de Venezuela, el acceso a la presidencia de Macri en Argentina, el fortalecimiento de la derecha tucana y el intento de impeachment a Dilma en Brasil”. La visita del presidente Obama a la Argentina, inmediatamente después de pasar por suelo cubano donde buscará consolidar el avance imperialista en la isla, es una muestra de la apuesta imperialista a fortalecer una nueva perspectiva política en la región, marcada por un giro a la derecha frente a la declinación de los gobiernos pos neoliberales.

Según el sitio de análisis Stratfor “Argentina y Brasil pueden invertir sus papeles geopolíticos a nivel regional, con la Argentina experimentando una relativa estabilidad política, mientras que Brasil se enfrenta a una agitación económica y política en los próximos años”. Aún está por verse si se puede dar una inversión de roles y Argentina puede cumplir ese papel de aliado regional del imperialismo en el "orden" regional, cómo lo cumplió Brasil en el período anterior. Es claro el rol de la visita, apuntalar a un gobierno como el de Macri como ejemplo para terminar de erosionar a los gobiernos pos neoliberales en decadencia. Pero esto no será tarea fácil para Macri ya que tiene sus propios problemas: la relación de fuerzas existente le impone tener que medir sus ataques contra las conquistas logradas por los trabajadores y el pueblo en la última década, sumado a que en lo inmediato el escenario de "lluvia de dólares" que pretendía para apagar el incendio económico se viene postergando.

La visita de Obama viene a dar un respaldo, a quién considera su personal político más afín para estar en el gobierno, pero eso está aún lejos de resolver los problemas internos de Macri y menos aún de posicionar a Macri como un ordenador regional.

La apuesta imperialista parece buscar que la “nueva derecha” continental, cuyo punto más fuerte se encuentra en el nuevo gobierno argentino, se consolide como una opción en las revueltas aguas regionales, en especial ante la crisis política en Brasil y la crisis económica y política venezolana.

La apuesta aún no es segura, en especial porque el giro copernicano en las políticas oficiales puede generar un mayor rechazo y enfrentar la movilización de los trabajadores y el pueblo pobre. Pero el imperialismo no solo ha tomado nota del giro a derecha de la superestructura política regional, sino que aparece dispuesto a fortalecerlo. En este marco toma relevancia la visita del presidente estadounidense.


Diego Sacchi

Nacido en Buenos Aires en 1977, militante del Partido de Trabajadores Socialistas desde 1994. Periodista, editor en la sección Internacional de La Izquierda Diario y columnista de temas internacionales en el programa de radio El Círculo Rojo.

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