Se trata del nosocomio de oftalmología y odontología Norberto Di Próspero ubicado en la localidad de Caseros.
Martes 4 de abril de 2017
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No es novedad la desidia del Estado en materia de salud pública. Lo que ocurre en el municipio tampoco es la excepción. El intendente Diego Valenzuela viene dando vastas pruebas de que su interés está puesto en la represión contra los trabajadores y jóvenes del distrito. En ese marco es el aumento del presupuesto para ampliar la camada de la policía local, en menoscabo no sólo de los hospitales que dependen de la municipalidad, sino también de los comedores escolares, entre otros.
Trabajadores del hospital denunciaron que desde principios de marzo en el nosocomio se utilizan anestesias vencidas con los pacientes.
En esta misma institución el año pasado los trabajadores manifestaron que tenían complicaciones para cobrar sus sueldos, además de la falta de insumos. Ambos problemas persisten: no hay suficientes materiales para realizar implantes y prótesis; tampoco radiografías; e incluso dificultades para concretar turnos que pedidos con meses de anticipación se suspenden a último momento por no existir las condiciones necesarias para la atención.
Al asumir Diego Valenzuela hizo la promesa de poner en condiciones el lugar, que ya venía deteriorado desde la intendencia de Hugo Curto: “La salud pública es una prioridad de nuestra gestión”, había señalado el actual intendente en enero de 2016. Frente a este escenario es necesario que los trabajadores del hospital se organicen junto a la comunidad de Tres de Febrero para exigir que el municipio garantice los insumos necesarios para la atención, además de los salarios adeudados a los trabajadores del hospital.