Esta semana se anunció la apertura de retiros "voluntarios" en la fábrica jabonera de Colonia Caroya en la provincia de Córdoba.
Lunes 10 de febrero 23:21
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Como ya es habitual, los empresarios recurren a la excusa de estar "en crisis" para justificar medidas que, lejos de "proteger" a los empleados como dicen, apuntan a incrementar sus ganancias a costa de mayor explotación laboral. En esta ocasión, el discurso de la empresa coincide con los mensajes del gobierno de Javier Milei, quien impulsó la famosa Ley Base que abre la puerta a mayores flexibilizaciones laborales y facilidades para las empresas en crisis.
La "crisis" de GUMA: ¿realidad o estrategia?
El comunicado de la empresa sostiene que las ventas de GUMA han bajado y que, como consecuencia, no pueden seguir operando de la misma manera. Pero, como en ocasiones anteriores, este tipo de "crisis" suele ser el preludio de una nueva ronda de despidos y condiciones laborales más precarias para quienes aún mantienen su puesto de trabajo.
GUMA ni siquiera ha presentado un preventivo de crisis formal ¿Por qué? Porque no puede demostrar que realmente se encuentra en una situación financiera crítica. Sin embargo, esta estrategia de "reestructuración" sigue un patrón bien conocido: eliminación de puestos de trabajo y una presión aún mayor sobre los que quedan.
¿A quién afecta la reestructuración de GUMA?
Los principales afectados por esta reestructuración son los trabajadores con mayor antigüedad o aquellos que, por los altos ritmos de producción, ya presentan problemas de salud o han quedado "rotos" debido al desgaste. Ante la posibilidad de una resistencia a los despidos masivos, la empresa ha optado por la modalidad de retiros voluntarios, ofreciendo pagos del 100% de la indemnización. Pero esta medida también es parte de una estrategia para ahorrar costos y, a la vez, explotar aún más a los trabajadores que permanezcan.
Empezaron a fin del año pasado con las vacaciones anticipadas, ahora con los retiros voluntarios. Mañana van a venir con que fueron insuficientes y empezarán los despidos directos. Lo sabemos bien, ellos ganaron durante décadas a costa de nuestro trabajo y ahora que bajan un poco las ventas buscan que los trabajadores paguen su crisis, dejando a familias en la calle.
No podemos esperar de manera pasiva, tenemos que organizarnos
En este contexto, es urgente que el gremio y la comisión interna de GUMA tomen una postura firme. Se hace necesario convocar asambleas donde los trabajadores puedan discutir de manera democrática los pasos a seguir. Además, es fundamental exigir que la empresa demuestre realmente la crisis que asegura atravesar y que se mantengan las condiciones de trabajo para quienes permanezcan en la planta.
No se puede permitir que la empresa siga jugando con los derechos de los trabajadores. Si GUMA está atravesando una crisis económica como dicen, que lo demuestren. Que abran sus archivos contables, para que veamos todo lo que ganaron en estos años y cuáles son las implicancias de esta supuesta crisis. Si están en crisis que la paguen ellos, que no se toque ningún puesto de trabajo.
Es urgente llamar a una asamblea de la fábrica, buscar la mayor unidad contra los ataques de la empresa y discutir entre todos los planes a seguir.