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Red Internacional
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ELIMINATORIAS 2018. La Selección ganó sin despeinarse y se acomoda en la tabla de las eliminatorias

Con goles de Gabriel Mercado a los 20 minutos y Messi –de penal, de una falta inexistente- a los 29, Argentina ganó con comodidad y termina en zona de clasificación directa hacia Rusia 2018.

Augusto Dorado

Augusto Dorado @AugustoDorado

Miércoles 30 de marzo de 2016

Foto: sitio de AFA

En la noche de Córdoba, la Selección argentina no tuvo puntos flojos. Pudo haber goleado a una Selección boliviana débil que llegó brotada de contratiempos. Si no hubiera sido por la gran actuación del arquero Lampe, el resultado hubiese sido más abultado. Pero ganar vale 3 puntos en la clasificación y el 2 a 0 alcanza para embolsar ese premio. El combinado nacional queda entre los cuatro primeros puestos, los que viajan directo al Mundial de Rusia.

Del juego específicamente se pueden analizar algunas cosas: que Rojo y Mercado por los laterales cumplieron pero hay que destacar la vocación ofensiva y el carácter del marcador de punta de River; que Mascherano fue el eje de este equipo, aportando quite y distribución de la pelota; que Messi hizo un partidazo, por sus cambios de frente, los tiros libres (la viveza para jugarla rápido para Higuaín en la jugada del primer gol), que no se estancó en la punta y buscó protagonismo, y que además dejó su marca al convertir su gol número 50 con la Selección. No le salió casi nada mal a Argentina y ganó cómodamente. Hasta aquí, todo lo positivo.

En la sección deportiva de La Izquierda Diario no somos muy afectos a las estadísticas –mucho menos cuando se toman aisladamente de un contexto- pero a veces los números hablan por sí mismos: la Selección tuvo 23 remates al arco de Lampe contra 3 de Bolivia al arco de Romero, Lampe tapó 5 pelotas claras y el equipo nacional tuvo casi el 80 % de tenencia de la pelota. Demasiada diferencia.

Veamos los condicionantes: el rival llegó diezmado –el equipo que presentó Bolivia en el Estadio Mario Alberto Kempes sufrió la ausencia de al menos 5 jugadores que habitualmente son titulares para el DT Valdivieso- y agotado por el trajín del viaje (tuvieron que hacer la mayor parte por vía terrestre), además de un conflicto con la Federación por deudas, razón por la que algunos jugadores renunciaron a esta selección; en algún momento estuvo al borde del abandono la selección boliviana. Además el fuerte de Bolivia es jugar en la altura de La Paz y este plantel llegaba golpeado por una derrota ante Colombia. El equipo de casaca verde no estuvo a la altura de Argentina.

Que el penal cobrado por el árbitro Valenzuela surgió de una falta inexistente -le trabaron limpia la pelota a Banega- y que significó estirar la ventaja (la clavó Messi a la derecha del arquero para el 2-0), no hizo la diferencia porque el cuadro albiceleste ya ganaba cómodo y cualquiera de las otras oportunidades pudo haberse concretado.

En cuanto a las propias limitaciones -que se percibieron levemente porque el rival debilitado y el rápido resultado favorable lo disimulaban- cabe señalar que todavía no aparece un volante que acompañe más a Messi, que “se la devuelva redonda” y que se sume a sus incursiones ofensivas. Para poner un ejemplo, Banega y Biglia cumplen pero se pisan en los roles. Un aspecto a corregir seguramente.

El balance de esta jornada de eliminatorias deja un saldo muy positivo para Argentina en cuanto a los resultados: en Chile ganó sin ofrecer demasiados argumentos (lo justo hubiera sido un empate) ni fútbol, ante Bolivia ganó cómodo pero enfrentando un rival que no es parámetro.

Mucho se habló de las ventajas de la localía en Córdoba por la calidez del público; es un factor considerable pero no deja de ser preocupante que tenga incidencia sobre un plantel que está compuesto por jugadores que son figuras de las principales ligas del mundo (¿se puede llegar lejos sin jugadores que tengan el carácter suficiente como para enfrentar una adversidad secundaria como lo es un público hostil?). Quizás la tranquilidad de ubicarse ahora en los primeros puestos le permita a este equipo concentrarse en el trabajo para desplegar el fútbol que potencialmente puede brindar pero que todavía no aparece.