Con acciones en distintas fábricas de Córdoba, los trabajadores de la UOM se preparan para el paro, peleando por la recomposición salarial y en rechazo de los retiros voluntarios y amenazas de despidos.
Viernes 22 de marzo de 2024 09:51
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Trabajadores de distintas fábricas metalúrgicas de la ciudad de Córdoba llevaron adelante acciones en la puerta exigiendo la recomposición salarial para que ningún trabajador esté por debajo de la canasta familiar, en rechazo a los retiros voluntarios y amenazas de despidos.
Mientras se llevaban adelante las acciones, se conoció el ofrecimiento de las cámaras empresarias del 20,6%, muy lejos de la necesidad de las familias obreras que han visto empeoradas sus condiciones de vida estos meses, teniendo que endeudarse con la tarjeta para cubrir los alimentos básicos.
La semana que viene vence la conciliación obligatoria aceptada por la conducción nacional de la UOM, mientras que la inflación carcome los salarios metalúrgicos. Las cámaras empresarias alegan una baja en la producción y comercialización en el marco de la recesión a la que llevó las medidas económicas del gobierno nacional. Como siempre, los empresarios esconden que durante los últimos años no han dejado de ganar mientras los trabajadores han ido por detrás de la inflación y una vez más pretenden que la crisis la paguen las familias de los laburantes.
Las patronales abrieron retiros voluntarios en varias fábricas pero han sido rechazadas de manera mayoritaria por los trabajadores. Se sabe que afuera está cada vez más duro y hay que defender los puestos de laburo. No se puede permitir que las empresas extorsionen con despidos para arreglar salarios a la baja. Para eso hay que llevar adelante un plan de lucha a la altura construido desde las bases.
Hay fuerza y ánimo para luchar, no se aguantan más los salarios de hambre. Pero hay desconfianza con la conducción de la UOM. Se los sigue viendo tibios, que no van a pelear en serio, que van a terminar arreglando a espaldas de los trabajadores. Por eso tenemos que tomar las medidas en nuestras manos, con asambleas por fábricas y cuando se venza la conciliación exigir un paro activo para ser miles de trabajadores en la calle como hicieron los compañeros de Campana en Buenos Aires. Que sea el inicio de un plan de lucha, que no sean paros aislados.