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Red Internacional
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Indec. A pesar de la recesión, la inflación subió: en junio fue de 4,6% y acumuló un 271,5% en un año

Milei y Caputo paralizaron la economía, pero la inflación se mantiene en niveles elevados. La caída de la actividad económica ya provocó una suba de la desocupación y de la pobreza. Los tarifazos de luz, gas y alquileres empujaron los precios. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.

Viernes 12 de julio de 2024 16:03

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La inflación de junio fue de 4,6%, según el índice de Precios al Consumidor (IPC) que publicó este viernes el Indec y en los primeros seis meses del año acumula un aumento de 79,8%. Así, el acumulado de los últimos doce meses alcanzó 271,5%. A pesar del parate de la economía, la inflación volvió a subir. El dato de inflación se conoce en medio de otra suba de los dólares paralelos, y el blue que tocó los $1500 este viernes.

El Indec informó que "la división de mayor aumento en el mes fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (14,3%), por las subas en las tarifas de electricidad y gas y en alquiler de la vivienda. Le siguieron Restaurantes y hoteles (6,3%) y Educa-ción (5,7%) por subas en todos los niveles de enseñanza". Es decir, los tarifazos de la luz y el gas incidieron en la suba de la inflación, y los alquileres gracias a la derogación de la ley en el DNU 70/2023.

El informe indicó que "la división con mayor incidencia fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (14,3%), en las regiones GBA, Noreste, Noroeste y Cuyo, mientras que en Pampeana y Patagonia fue Alimentos y bebidas no alcohólicas (3,0%), donde se destacaron los aumentos de Verduras, tubérculos y legumbres, Pan y cereales y Leche, productos lácteos y huevos".

El rubro de alimentos y las bebidas no alcohólicas aumentó 3% mensual en junio, pero en los últimos doce meses escaló 285,1%, por encima del nivel general (271,5%). Se trata de un componente fundamental en la canasta de consumo de los sectores de menores ingresos, que dedican la mayor parte a alimentos.

El ajuste de Milei y Caputo frenó la economía, se desplomaron la industria y la construcción, la pérdida salarial por la inflación provocó la caída del consumo, también se contrajo la recaudación. La actividad económica cayó, el PBI se desplomó 5,1% en el primer trimestre. Esto provocó un aumento de la pobreza (que llega al 55% de la población), del desempleo y la desigualdad.

Los “mercados”, un eufemismo para denominar a fondos de inversión, bancos, empresas, a capitalistas, en general, y al capital financiero, en particular, siguen inquietos por el rumbo económico del gobierno. El dólar blue volvió a aumentar, y a pesar de las promesas de Caputo no se puede descartar una nueva devaluación por presión de las patronales agrarias y el Fondo y por la falta de dólares frescos del FMI. Es decir, que la inflación puede volver a acelerarse. De concretarse sería un nuevo zarpazo al bolsillo del pueblo trabajador.

Son necesarias medidas como un aumento de emergencia para los trabajadores formales, informales, desocupados y jubilaciones y por la actualización automática frente a la inflación, nadie puede ganar menos de lo que cuesta la canasta básica ($873.169 en junio, según el Indec).

Para combatir la inflación se requiere un programa de otra clase con medidas como la nacionalización del comercio exterior y la banca bajo gestión de los trabajadores para atacar la fuga de capitales y las remesas de utilidades de las grandes empresas al exterior que debilitan la moneda nacional, y el desconocimiento soberano de la deuda fraudulenta.

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