Más de 20 familias se encuentran afectadas. Ayer hubo nuevas amenazas contra los vecinos.Hace meses denuncian persecución policial y un hostigamiento constante para expulsarlos de sus viviendas.
Jueves 24 de noviembre de 2016 09:53
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Desde hace varios meses, los vecinos del barrio Comechingones de la localidad de Cuesta Blanca, en el Valle de Punilla, denuncian que sufren persecución policial y un hostigamiento constante que busca expulsarlos de sus viviendas. En los últimos días, recibieron nuevamente amenazas de demolición de sus hogares.
El terreno donde habitan decenas de familias desde hace años también se utiliza por los vecinos para el sostenimiento de una huerta comunitaria y una biblioteca popular. Los habitantes de estas tierras apuntan contra los desarrollistas y contra la Policía de Córdoba, que intentó desalojarlos varias veces.
"Los efectivos se hacen presentes por la denuncia de desarrollistas inmobiliarios que pretenden esas tierras, donde habitan vecinos que tienen posesión legítima hace más de tres años”, declaró uno de los damnificados.
Emilce, una de las vecinas del barrio Comechingones, en diálogo con La Izquierda Diario comentó que vive allí desde hace más de cuatro años y que, cuando llegó, no había ni un sólo alambrado. Un día, relata, fue notificada con denuncias de ocupación y despojo, y por esa misma causa fueron imputadas varias familias. “Ya empezaron las intimidaciones con topadoras para tirar las casas abajo –agrega- los vecinos nos estamos organizando como podemos ya que sabemos que tenemos el derecho posesorio”.
En el día de ayer, a través de un comunicado difundido por los vecinos, declararon que se mantendrán en asamblea permanente y convocaron a concentrar hoy jueves a partir de las 8, en la casilla de la Policía ubicada en la ruta camino a Cabalango.
“Es de público conocimiento, que muchxs de nosotrxs estamos judicilizadxs, de los que hace muy pocos días 3 de 5 de nosotrxs quedamos sobreseídxs (por prescripción de las causas y falta de pruebas) siendo la familia Lelievre-Carrizo los únicos imputados por el Código de Faltas (resistencia a la autoridad) habiendo querido desalojarlxs ilegalmente el pasado 5 de agosto.
Sabemos que las demoliciones no pueden concretarse por el avance de nuestra defensa, donde se presentó una medida cautelar de no innovar (lo que significa no modificar lo construido) hasta que no se compruebe que hay delito.
Pero sabemos también del accionar irregular de la Fiscalías de Villa Carlos Paz, la Policía de la Provincia de Córdoba, en connivencia con los personajes nefastos de siempre "los empresarios inmobiliarios".
Por último, el comunicado invita abiertamente “a lxs que quieran acercarse a acompañarnos, apoyarnos, resistir, o simplemente conocer nuestra realidad”.