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Red Internacional
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La mísera paritaria del FMI, Macri y UPCN: 3% y un bono

El nuevo acuerdo que firmó UPCN con el macrismo a modo de ajuste por la inflación del 2018 es un chiste de mal gusto: 3 % a cobrar en junio, un bono de $2000 como suma fija, y un 13% al "premio" por presentismo, donde la enfermedad se castiga con pérdida salarial.

Viernes 12 de abril de 2019 16:10

Tres empanadas, qué miseria

Son los números que exige el FMI, mientras se destinan millones para la deuda y vemos como crece la pobreza y el desempleo.

Para el sueldo promedio estatal, el aumento significa poco más de $500. Una miseria que no alcanza ni a cubrir los tarifazos. Mientras tanto, la deuda pública asciende a 345.384 millones de dólares. ¿La plata para quién va?

El acuerdo, totalmente a la baja, deja afuera además a miles de monotributistas con salarios de pobreza que no gozan ni de vacaciones, ni de aguinaldo y ni siquiera pueden tener el “beneficio” de estas migajas. Ni hablar de las trabajadoras y trabajadores tercerizados, de limpieza o mantenimiento, que sufren un maltrato aún mayor por las empresas privadas de turno, con salarios no pagos y retrasos permanentes.

La “propuesta” fue festejada por Andrés Rodríguez (UPCN), dueño de caballos de carreras, miembro de la sociedad rural y parte de la conducción del PJ porteño. Menemista en los ‘90, kirchnerista con Néstor y Cristina, y ahora felpudo del macrismo, viene entregando cada derecho que la patronal estatal le exige.

A cambio de entregar nuestro salario, va recibir junto al resto de los jefes de la CGT, $32.000 millones para las obras sociales, una caja de la cual los trabajadores vemos poco y nada. Ellos viven como empresarios ¿cómo van a saber lo que es llegar a fin de mes con nuestro sueldo?

Unidos con la mirada puesta en octubre

Por un lado los dirigentes de UPCN traicionando y por el otro las direcciones de ATE con acciones testimoniales y aisladas. Pero quienes conducen nuestros sindicatos, están unidos en un proyecto: ser la pata sindical de un peronismo que tiene los ojos puestos en octubre.

La dirección de UPCN y la conducciones de ATE, Verde por un lado y Verde y Blanca por el otro, apoyan una política que va desde el kirchnerismo hasta el Peronismo Federal alineado con Roberto Lavagna, pasando por el “traidor” Sergio Massa. Ninguno representa una alternativa: Todos dejaron claro que no van a romper con el FMI, ni dejar de pagar la deuda, una de las principales causas de la licuación del salario de estatales y del conjunto de les trabajadores.

O rompemos con el FMI, o el FMI rompe todo

Los millones que el organismo desembolsa, son a condición de que el país cumpla con sus exigencias y por lo tanto será el Fondo el que imponga el plan.

El próximo Gobierno deberá afrontar, por ahora, vencimientos de deuda por U$S 40.000 millones de promedio al año. No hay que confundirse, el FMI no acepta que no se le devuelva lo prestado. Por más que se extienda el plazo de devolución, implicará mayores ajustes para poder pagarles.

El plan del FMI, de Macri y los gobernadores está llevando al pueblo trabajador a la miseria y enriqueciendo a los mismos de siempre. El cierre de la paritaria 2018, que deja a miles de estatales bajo la línea de pobreza, nos pone ante el dilema de enfrentarlo, o volver a vivir momentos tan duros como la hiperinflación del alfonsinismo o la del 2001 y la desocupación masiva durante el menemismo. Es una historia que ya conocemos y que no queremos repetir.

Si las direcciones sindicales, hubieran convocado al conjunto de los estatales sin distinción de afiliación, ni contratación, a una lucha por recomponer lo perdido por el salario ¿Alguien se imagina que el cierre hubiera sido del 3%?

El FMI, Macri y los gobernadores se preparan para realizar un saqueo aún más brutal. La crisis, la pagan ellos, o la pagamos nosotros. Nuestra salida tiene que ser que la paguen los que la generaron: los grandes empresarios, banqueros y terratenientes.

Es necesario organizarse desde abajo para imponer un verdadero plan de lucha en el camino de la huelga general que derrote este plan. Para lograrlo es necesario un programa de los trabajadores y el pueblo pobre, que parta de exigir el no pago de la deuda externa, ilegítima y fraudulenta, y que la plata vaya para salud, educación, vivienda y salario. Para eso nos preparamos desde la izquierda buscando desarrollar la fuerza social y política de les trabajadores, sin compromisos con empresarios ni burócratas sindicales que ya han mostrado de qué lado están. Son Ellos o Nosotros.