El gobierno sigue con su ofensiva contra los trabajadores y trabajadoras que hacen funcionar el servicio aéreo. Salarios congelados y amenazas al derecho de huelga se suman a una campaña de mentiras. ATE-ANAC anunció que el jueves realizará un paro mientras los gremios de Pilotos y Aeronavegantes definieron hacer asambleas.
Miércoles 18 de septiembre de 2024 20:00
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El conflicto aeronáutico sigue escalando. Javier Milei y su secretario de Transporte, Franco Motta, han elegido Aerolíneas como un caso testigo para mostrar hasta dónde están dispuestos a llegar para golpear a la clase trabajadora. Pero también al patrimonio nacional.
Los salarios están congelados desde marzo, lo que ha generado un gran malestar entre decenas de miles de aeronáuticos. A pesar de la mentirosa campaña oficial, quienes hacen funcionar los vuelos tienen sueldos que arrancan desde 500 mil pesos (operadoras) a 700 mil (rampas), y los que tienen salarios más altos en muchos casos no cubren la canasta familiar y además sufren el atraso con la inflación.
En ese marco vimos un paro de pilotos y aeronavegantes el pasado viernes 13, que se extendió por 24 horas y mostró la bronca y el poder aeronáutico.
Hay otros gremios que vienen realizando asambleas (Intercargo) y los controladores aéreos están en una conciliación obligatoria dictada por su propio patrón, el Estado.
El gobierno lanzó ahora un ataque al derecho de huelga, declarando la “esencialidad del transporte aéreo”, algo que ya está regimentado pero Milei pega un salto violando todas las leyes laborales, constitucionales, incluso de la Organización Internacional del Trabajo.
En el marco de esta situación, desde la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (Apla) y la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA) anunciaron que realizarán el jueves a la tarde, por separado, asambleas de trabajadores para resolver si continuarán con las medidas de fuerza. Por otro lado, los trabajadores estatales de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) decidieron realizar un paro en dos franjas horarias: entre las 6 y las 12 y entre las 17 y las 22 en 27 aeropuertos de todo el país.
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Un caso testigo: hay fuerzas para frenar el ataque
Los trabajadores, trabajadoras y la Comisión Interna de GPS, la principal tercerizada de Aerolíneas Argentina, son uno de los primeros sectores que tuvo que salir a la lucha contra los despedidos y los ataques a AA. Vienen siendo parte de la primera línea en defensa de Aerolíneas Argentinas, pero además apoyando a otros sectores en lucha.
En estos días plantearon una campaña mostrando por qué este conflicto es un caso testigo para toda la clase trabajadora. Y aseguraron “hay fuerzas” para enfrentar el plan de Milei y Motta.
Martín Brat, uno de los referentes de los delegados clasistas de GPS-Aerolíneas, destacó que “los aeronáuticos demostraron que tienen la capacidad y la predisposición para ganar esta pelea política que plantea el gobierno porque saben que de ello depende no sólo su salario, sino también sus puestos de trabajo, porque el plan de vaciamiento y desfinanciación si o si avanza con despidos. Para desatar toda la fuerza que está contenida entre los trabajadores de Aerolíneas creemos que es muy importante la unidad de todos los sindicatos aeronáuticos, haciendo asambleas que convoque a la mayoría de los trabajadores a discutir en común el plan de lucha y una estrategia que unifique”. Además señaló que “el compromiso de la CGT, las CTA y los grandes sindicatos con la lucha de Aerolíneas tiene que ser efectivo. No alcanzan solo las declaraciones. Es necesario poner de pie una Comisión nacional en defensa de Aerolíneas Argentinas y de sus trabajadores y trabajadoras que garantice una gran lucha para ganar”.