En la conferencia de prensa que ofreció con el presidente de Francia, Emanuel Macron, desde la Casa Blanca afirmó que se aplicarán los aranceles de 25% sobre todos los productos exportados a Estados Unidos desde México y Canadá.
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La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Martes 25 de febrero 00:59
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Este lunes 24 de febrero, cuando se cumplen tres años de la guerra en Ucrania, el mandatario estadounidense declaró que los aranceles "seguirán adelante". Palabras significativas, dado que falta una semana para que se cumpla el mes de pausa de su guerra arancelaria.
“Estamos a tiempo con los aranceles, y parece que eso está avanzando muy rápidamente. Hemos sido maltratados por muchos países, no sólo Canadá y México. Se han aprovechado de nosotros” sostuvo Trump.
Apenas el día 3 de este mes tras negociaciones con el gobierno mexicano, el presidente estadounidense puso en pausa la aplicación de aranceles. Su orden fue incrementar la militarización en las fronteras e impedir la migración al norte del río Bravo y el tráfico de fentanilo.
La diligencia de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum de poco sirvió, pues desde el inicio del segundo gobierno trumpista la incertidumbre es la nueva normalidad.
Para el próximo 12 de marzo también es posible la entrada en vigor del 25% de aranceles al acero y al aluminio. De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), como se incluyen autopartes -piezas fundamentales para la industria automotriz-, pronostica pérdidas de más de 29.000 millones de dólares para México.
Como señalamos acá, “es fundamental que las organizaciones sindicales en México se posicionen contra esta nueva ofensiva imperialista y expansionista de Estados Unidos, expresada en el anuncio de aranceles y el inicio de deportaciones. Las mesas de negociación con el gobierno, los empresarios y las trasnacionales para intentar que el golpe sea menos rudo contra la clase trabajadora no son la salida. No puede haber comunidad de intereses con quienes explotan la fuerza de trabajo por magros salarios y condiciones de precariedad. Es necesario poner en pie un movimiento antiimperialista, contra la ofensiva de Trump y los abusos de las trasnacionales, independiente del gobierno y la derecha, y de la burocracia que ‘se pone la playera’ de las patronales para arrancar más productividad a la clase trabajadora y que está dispuesta a negociar las condiciones de vida y de trabajo de millones, que enfrente las políticas xenófobas del gobierno estadounidense y se prepare para luchar contra la carestía de la vida y los ataques que se vienen contra las y los de abajo”.